“Esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe”

F.S. Zambrano / San Fernando / Diario de Cádiz

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Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

  • El obispo de Cádiz da marcha atrás e impide al transexual isleño Álex Salinas ser el padrino en el bautizo de su sobrino

El gozo de Álex Salinas terminó en un pozo. Al final este transexual de San Fernando no podrá ser el padrino en el bautizo de su sobrino tras la negativa confirmada ayer por el Obispado de Cádiz y Ceuta. En un comunicado hecho público, el obispo, Rafael Zornoza, explica que elevó consulta sobre esta petición a la Congregación para la Doctrina de la Fe, un órgano colegiado de la Santa Sede, que ha determinado su negativa a la misma porque “resulta evidente que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino”.

Esta resolución supone un giro radical en una polémica que surgió a finales de julio, cuando Álex Salinas, de 21 años de edad, denunciaba públicamente la negativa del Obispado a que fuera padrino de bautismo por su condición de transexual, y que parecía haberse solventado en agosto, cuando el propio Salinas anunciaba con satisfacción que el párroco de San José Artesano, en San Fernando, le había comunicado que contaba al final con el respaldo diocesano a su petición. Entre una postura y otra este transexual isleño había recibido el apoyo firme de numerosos colectivos sociales del país.

En su comunicado, el obispo de Cádiz sustenta esta negativa tanto en la resolución de la Congregación para la Doctrina de la Fe como en la última encíclica del Papa Francisco. Así, el órgano colegiado del Vaticano considera “imposible” que Álex Salinas pueda ser padrino porque “el mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo”. “Resulta evidente -añade la Congregación para la Doctrina de la Fe- que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y el cargo de padrino”. Y añade: “No se ve en ello una discriminación, sino solamente el reconocimeinto de una objetiva falta de los requisitos que por su naturaleza son necesarios para asumir la responsabilidad eclesial de ser padrino”.

Zornoza, que reconoce que esta polémica ha encerrado mucha “complejidad y relevancia mediática” y que la decisión final podría tener “posibles consecuencias pastorales”, refuerza su resolución con los pensamientos plasmados por el Papa Francisco en su última encíclica, Laudato si. De esta manera, por ejemplo, el obispo asegura que el Papa ha afirmado en varias ocasiones que la transexualidad “es contraria a la naturaleza del hombre”. Y aporta varias frases escrita por el Sumo Pontífice como que “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común”, que “aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados es esencial para una verdadera ecología humana” o también que “la valoración del propio cuerpo en su feminidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”.

El obispo de Cádiz apostilló que pese a que la Iglesia “acoge a todas las personas con caridad queriendo ayudar a cada uno en su situación con entrañas de misericordia” no puede “negar la verdad que predica, que a todos propone como un camino de fe para ser libremente acogida”.

Álex Salinas: “Estoy muy defraudado; sigo creyendo pero me desentiendo de la Iglesia”

La Isla teme por sus Capuchinas

Arturo Rivera / San Fernando / Diario de Cádiz

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Un detalle del campanario de la capilla del convento de las Capuchinas, ubicado en la calle Constructora Naval. Foto: Diario de Cádiz

Un detalle del campanario de la capilla del convento de las Capuchinas, ubicado en la calle Constructora Naval. Foto: Diario de Cádiz

  • La congregación se plantea el cierre de este convento de clausura, muy arraigado en la ciudad, pero en el que solo habitan ya cuatro religiosas, tres de las cuales superan los 80 años

En el convento de las Capuchinas solo quedan cuatro religiosas, tres de ellas con más de 80 años. Así que la orden, ante la falta de nuevas de vocaciones que permitan mantener la continuidad del monasterio, se plantea el traslado de las monjas de clausura a otra comunidad más numerosa, lo que inevitablemente supondría la desaparición de una congregación asentada en La Isla desde hace 126 años y estrechamente vinculada a la ciudad y a sus cofradías. Todo un símbolo cargado de historia -otro más- del que la ciudad parece que tendrá despedirse dentro de poco.

Por el incierto futuro que depara al convento dada la avanzada edad de sus inquilinas hace tiempo que temen sus más allegados, que conocen bien estos planes de reorganización que baraja la congregación. Recientemente, sin embargo, se ha empezado a hablar de la inminencia de dicho cierre y traslado, lo que ha acrecentado la preocupación ante el futuro de las Capuchinas en San Fernando.

Ayer, desde el propio convento se reconocía que la orden se plantea esta posibilidad desde hace algún tiempo, aunque -aseguraban- no hay una fecha concreta. “No sabemos cuándo será”, explicaban. “Solo somos cuatro, pero todas estamos en activo y estamos bien”, precisaban. Afirman en esta reducida comunidad que son capaces de afrontar el día a día del convento. No es un problema de salud a pesar de su avanzada edad. Otra cosa -advierten- es la falta de vocaciones que inevitablemente deja en jaque el futuro de la clausura, obliga a cerrar conventos y a agrupar a sus comunidades. “Acataremos la voluntad de Dios. Si nos tenemos que ir, nos iremos. Pero no sabemos cuándo será”, insistían.

El arcipreste de la ciudad, el sacerdote Alfonso Gutiérrez Estudillo, aseguró por su parte que el Obispado no entra en este tipo de decisiones, que corresponden en exclusiva a la autonomía de la orden y de sus conventos. “Se habla de este tema desde hace bastante tiempo dada la edad que tienen las religiosas. No es nada nuevo. Hay muchos rumores pero nada en claro”, puntualizó al referirse a la situación de las Capuchinas.

Mayor preocupación han mostrado las cofradías que están más vinculadas al convento, como Medinaceli y Prendimiento. No en vano, las Capuchinas constituyen también un referente para muchas hermandades e, indiscutiblemente, para la Semana Santa isleña. Para ellos tampoco ha sido una sorpresa. Estrechamente relacionados con la comunidad, hace tiempo que escuchan hablar de lo mismo y temen por su suerte. Aunque, al igual que las religiosas, reconocen que no saben a ciencia cierta si se trata ya de una decisión definitiva y con fecha.

“En realidad, no es solo una cuestión de las cofradías. Va más allá. Las Capuchinas significan mucho para San Fernando”, reflexionaba ayer Eduardo Coto, el hermano mayor de la archicofradía de Jesús de Medinaceli, una de las hermandades isleñas que mayor vinculación guarda con esta congregación que en 2005 -hace ahora diez años- recibió la Medalla de Oro de la ciudad “por su entrega y solidaridad” a iniciativa de esta propia cofradía, que consiguió reunir miles de firmas y adhesiones.

Lo mismo ocurre con los hermanos de Prendimiento, otra corporación relacionada desde sus orígenes con la capilla de las Capuchinas y sus monjas de clausura. Su hermano mayor, Rafael López Ponce, insistía también en su preocupación al respecto.

Otra cuestión que queda en el aire sería el posible uso que en el futuro podría tener este histórico inmueble, al que previsiblemente el Obispado podría dar otra finalidad tras el traslado de las religiosas. Se trata de una antigua casa del siglo XIX transformada en convento que adquirió su fisonomía actual en torno a 1911 tras la intervención que coordinó el arquitecto Juan Cabrera y La Torre. Se considera un clásico ejemplo de arquitectura doméstica, fiel a las normas de austeridad y frugalidad que impregnan el espíritu de la orden.

Bankinter tendrá que devolver 279.000 euros a una congregación de misioneros

Efe / Madrid

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  • El Supremo condena a la entidad bancaria por la venta de bonos a la orden sin advertirles que el emisor era Lehman Brothers, en quiebra desde 2008.

El Tribunal Supremo ha condenado a Bankinter a devolver 279.000 euros a la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl por la venta de bonos de Lehman Brothers sin consignar quien era el emisor, según ha informado en un comunicado el Alto Tribunal. En el contrato firmado entre el banco y la congregación de los padres paúles, suscrito el 21 de septiembre de 2005, se describía el valor como un “bono senior rating A1, A, A+”, pero no constaba que la entidad emisora fuera Lehman Brothers.

“Este defecto de información, relativo a quien era el emisor del producto financiero y de los riesgos derivados de su eventual insolvencia, impide que quien no es un inversor con un conocimiento cualificado pueda hacerse una representación mental de los riesgos concretos que conlleva la contratación del bono”, recoge la sentencia, que indica que no está acreditado que el sacerdote de la congregación que cerró la operación fuera experto en inversiones financieras.
La congregación contrató con Bankinter los bonos por un importe de 343.000 euros, que ofrecían un interés del 7,25% los cinco primeros años y luego pasaban a interés variable. “No consta que el banco entregara antes de la suscripción un folleto, documento o explicación escrita sobre las características del producto”, señala el Supremo. Ante la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, Bankinter comunicó a los padres paúles la pérdida de su inversión.

La congregación presentó demanda en marzo de 2012, y el Juzgado de Primera Instancia número 71 de Madrid le dio la razón, declarando la nulidad del contrato de compraventa de los bonos y condenando a Bankinter a devolver a los demandantes 279.229 euros más los intereses legales desde la interposición de la demanda. La cifra descontaba de los 343.000 euros los 49.600 euros de renta obtenida con el producto y los 14.000 euros que recibió del procedimiento concursal de Lehman Brothers.

La Audiencia de Madrid estimó el recurso del banco y desestimó la demanda de la congregación, al considerar caducada su acción por haber transcurrido más de cuatro años desde el contrato de adquisición del bono (septiembre de 2005) y la presentación de la demanda (marzo de 2012).
Finalmente, el Supremo anula esta segunda sentencia y repone el fallo de la del Juzgado de Primera Instancia, al subrayar que el plazo de cuatro años no se completó ya que comenzó a contabilizar desde la quiebra de Lehman Brothers (septiembre de 2008), ya que ese fue el momento en que conoció la congregación “la circunstancia sobre la que versa el error que invoca como motivo de anulación del contrato”.

El Estado tendrá ‘fichados’ a curas y hermanos mayores

Carlos Navarro / Diario de Cádiz

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

  • Un Real Decreto obliga a todos los sacerdotes y dirigentes de entidades eclesiásticas a registrarse ante el Ministerio de Justicia. Abierta la opción a anotar también los templos

Una gran reforma publicada por Real Decreto en el BOE del primero de agosto, sábado para más inri. El Estado controlará toda la información sobre la Iglesia en España mediante la reforma del Registro de Entidades Religiosas impulsada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá. La inscripción en el registro es el requisito necesario para que una entidad religiosa adquiera personalidad jurídica y, por lo tanto, pueda operar en el tráfico jurídico civil. La reforma amplía los campos de información que hasta ahora abarcaba este registro. Los sacerdotes, los hermanos mayores y los templos quedarán anotados en este registro a raíz de la entrada en vigor de esta reforma. Quedan fijados criterios obligados de actualización de la información al objeto de verificar que las hermandades verdaderamente “funcionan”, así como para tener al día los datos de presbíteros y dirigentes cofradieros. La reforma incluye el uso de formatos y firmas electrónicos para agilizar la tramitación y cumplimiento de estas nuevas disposiciones, recogidas en el Real Decreto 594/2015 de 3 de julio por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas.

En algunos casos se debe producir previamente la intervención del notario para, por ejemplo, acreditar en documento público los datos del nuevo hermano mayor elegido en el correspondiente cabildo electoral. Esta gran reforma, en general, supone un nuevo esquema en el procesamiento y uso de la información sobre las comunidades religiosas en el ámbito civil con la finalidad de aumentar la seguridad jurídica.

La anotación de los sacerdotes es obligatoria en el caso de que puedan generar efectos civiles, lo que en la práctica supone que prácticamente todos los presbíteros deberán estar fichados ante el Estado, pues el mero hecho de presidir enlaces matrimoniales genera efectos civiles de acuerdo con los acuerdos entre España y la Santa Sede. El control se intensifica de tal manera que las diócesis deberán comunicar la baja de un cura por el motivo que fuere antes de un mes después de que se haya producido. Y los sacerdotes quedan obligados a renovar sus datos cada dos años, tal es la vigencia de la certificación. Esta certificación registral será una prueba suficiente para acreditar su condición como tal ante terceros. Esto es, los curas dispondrán, además del carné emitido por la diócesis, de un documento expedido por el Estado donde serán reconocidos como presbíteros a los efectos oportunos.

La reforma incluye la potestad de anotar los templos u otro tipo de lugares de culto, con la advertencia expresa de que de dicha anotación no se puede colegir la obtención de personalidad jurídica en favor del inmueble.

Pasa a ser obligatoria la inscripción de los órganos de presentación de las entidades religiosa, cuando antes era una opción potestativa. Esto supone que el Estado tendrá fichados a los hermanos mayores de las cofradías, calificadas en el caso de Sevilla como asociaciones públicas de la Iglesia Católica por normativa diocesana de diciembre de 1997. En este caso también se intensifica el control, pues la modificación de los datos de las juntas de gobierno deberá comunicarse al Registro antes de los tres meses siguientes desde que se haya producido. Incluso se requiere la firma del hermano mayor saliente y del entrante, aunque se deja abierta la posibilidad de que se inscriban los datos del nuevo hermano mayor sin necesidad de la firma del saliente. Una cuestión novedosa es que la modificación de los datos del nuevo hermano mayor deberá hacerse mediante documento público, por lo que parece que los hermanos mayores estarían obligados a pasar por la notaría en cada renovación de junta de gobierno.

Las hermandades y otras entidades religiosas deberán presentar al registro una “declaración de funcionamiento” cada dos años para acreditar que mantienen su actividad. A los seis meses de la entrada en vigor de la modificación del Registro de Entidades Religiosas (1 de noviembre) se podrá emitir ya la primera declaración de funcionamiento. Cabe destacar que en el concepto de “entidades religiosas” no sólo se incluyen las hermandades y cofradías, sino otras asociaciones de fieles, los consejos provinciales e incluso órganos rectores de templos como los cabildos catedrales.

Para que no se produzca incumplimientos en materia de protección de datos -puesto que el registro es un instrumento público expuesto a consulta- los sacerdotes, los hermanos mayores y otros dirigentes deberán acompañar las anotaciones del consentimiento expreso a su publicación.

La reforma establece también que la erección de nuevas hermandades, congregaciones o entidades religiosas deberá acreditarse ante notario antes de su inscripción en el Registro.

Y la Iglesia abrió sus puertas

E.F.E. / DIARIO DE CÁDIZ / J.A.

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Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

  • Tras deliberarlo con otros obispos, Rafael Zornoza ha permitido al joven transexual de San Fernando ser el padrino de bautizo de su sobrino.
Al otro lado del teléfono se podía intuir fácilmente la sonrisa de oreja a oreja que esbozaba Alex Salinas ayer, tras conocer que el Obispo de Cádiz y Ceuta le había permitido ser el padrino del bautizo su sobrino. Así se lo hizo saber el padre Lázaro, titular de la parroquia de San José Artesano de San Fernando, donde iba a tener lugar la ceremonia.

En declaraciones a Efe, Salinas ha explicado que el párroco le ha comunicado que había hablado con el Obispado y que le había trasladado que la decisión de impedirle ser padrino había sido un error porque ser transexual no es obstáculo para ser padrino de un bautizo eclesiástico.

“Al ser la primera vez que se planteaba un caso como el mío en la Diócesis de Cádiz, no se supo muy bien como actuar”, ha manifestado el joven isleño, quien ha asegurado que Rafael Zornoza ha mantenido varios encuentros con otros obispos para al final llegar a la conclusión de que “los heterosexuales, transexuales y homosexuales que lleven una vida congruente con la fe encontrarán abiertas las puertas de la Iglesia”. Así pues, Salinas está “muy contento por lo que supone para mí pero, sobre todo, porque lo que vale para mí, vale para otros transexuales que somos católicos y queremos formar parte de la Iglesia”, ha manifestado.

Salinas ha recibido el mensaje del párroco después de una intensa campaña en redes sociales e internet y, una vez que su hermana anunciase la cancelación del bautizo hasta que el joven pudiese ser el padrino.

Según ha contado el futuro padrino, el párroco ha instado ya a su familia a poner fecha a esta celebración, que, en principio, se esperaba para el mes de septiembre.

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