450 años de los Jesuitas en Cádiz

José Antonio Hidalgo / Diario de Cádiz

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  • La Compañía abrió en 1566 en la capital de la provincia uno de sus primeros colegios para enseñar a leer y escribir de forma gratuita

Trescientos años antes de la apertura del colegio de los jesuitas en El Puerto de Santa María, la Compañía apostó por la capital a la hora de abrir el que sería su primer centro educativo de la hoy provincia de Cádiz y uno de los primeros en todo el país.

Fundada en 1539, la Compañía puso en marcha su colegio en la capital, para la enseñanza gratuita de las letras y la escritura y, al poco, de la gramática, en 1566. En una ciudad que daba sus primeros pasos para su posterior desarrollo económico y social gracias al comercio con las nuevas colonias de ultramar, los Jesuitas se convirtieron en un referente educativo, monopolizando la enseñanza en la ciudad lo que, con el tiempo, provocó más de un problema con maestros privados que planteaban la apertura de sus propias escuelas.

Aunque parezca increíble, en la llegada de los Jesuitas a Cádiz tuvo mucho que ver la presencia de miembros de esta comunidad en las almadrabas que entonces funcionaban en Conil y en Zahara de los Atunes, según refleja Isabel Azcárate Ristori, autora de un amplio estudio de la política educativa de la Compañía en Cádiz. Aprovechando la cercanía, hicieron acto de presencia en Cádiz, una ciudad “donde no había ninguna religión, ni nunca la había querido aceptar”. Es cierto que en esa época desde el cabildo (el ayuntamiento) se había puesto veto a la llegada de distintas órdenes a la ciudad por lo que los Jesuitas fueron los primeros en abrir casa en la capital.

Las primeras negociaciones con el cabildo se iniciaron en 1564. La autoridad eclesiástica cedía la iglesia de Santiago con su casa anexa, mientras que se le daba a la comunidad una renta anual de 200 ducados, pendiente de conseguir la Cátedra de Gramática, que le permitiría incrementar los fondos. Los jesuitas se comprometieron a contar con ocho miembros dedicados a la predicación, la confesión y le escuela para enseñar, de forma gratuita, a escribir, leer y contar.

Tras varias divergencias y cambios al frente del obispado y de la propia Compañía, la puesta el funcionamiento de la escuela tendría que esperar hasta el años 1566.

A lo largo de las décadas siguientes, las dependencias de la Compañía crecerían a la par que la comunidad recibía numerosas donaciones, algunas millonarias como la aportada por la familia del poeta sevillano, Juan de Arguijo. En dos décadas se fueron adquiriendo casas hoy limitadas por las calles Compañía, Obispo Urquinaona, San Juan y la plaza de la Catedral.

Como toda la ciudad, la Compañía vio perder buena parte de sus propiedades durante el ataque angloholandes de 1596, aunque su recuperación fue sustancialmente más rápida que la de la propia ciudad. A pesar de los índices de pobreza que sufría la población, el interés por mantener la escuela hizo al cabildo ceder los ingresos que recibía por la venta del pescado, a fin de evitar la marcha de los jesuitas.

La relación de la Compañía y Cádiz se va afianzando a la vez que la ciudad se recupera y se afianza como una de las grandes capitales europeas. Aunque la Ilustración traerá una dura competencia con los colegios no religiosos que irán surgiendo a lo largo de toda la ciudad y aunque la presencia de otras órdenes religiosas comienza a ser ya abundante en el reducido término urbano, la calidad de la enseñanza permitió al a los jesuitas gaditanos aumentar la oferta incluso con un nivel propio de la educación universitaria. A finales del siglo XVIII se impartían cursos de filosofía, matemáticas, fortificaciones y navegación.

Todo se fue al traste con la expulsión de la Compañía del país, y de medio mundo, en 1767, cuando contaba con medio millar de alumnos. Desde el muelle de Cádiz salieron deportados 600 miembros de la provincia jesuítica de Andalucía. Cuando, al cabo de los años, retornaron, ni la ciudad y el sistema de enseñanza no era el mismo, pero la Compañía siguió siendo un referente para la educación en la ciudad de Cádiz hasta su adiós en el año 2007.

Comunicado de fallecimiento

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Esta mañana ha fallecido Joaquín Virués Narváez, padre del Rvdo. Rubén Jesús Virués Gómez, párroco de San Pío X de La Línea de la Concepción.

El velatorio tendrá lugar en el Tanatorio de Cádiz (conocido como de La Voz), sala 3. Mañana martes 1 de abril, a las 13:00 horas, se celebrará el funeral en el mismo tanatorio.

Descanse en Paz.

Grietas en las casas de Dios

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz
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El interior de la iglesia de la Castrense, con las imágenes y altares cubiertos por plásticos por la pintura que recientemente se realizó de todo el templo.

El interior de la iglesia de la Castrense, con las imágenes y altares cubiertos por plásticos por la pintura que recientemente se realizó de todo el templo.

  • Defensa anuncia que el día 11 de abril va a clausurar todas las dependencias de la Castrense por su mal estado
  • La noticia se une a la alerta por la necesidad de actuar en San Antonio

Las malas noticias nunca vienen solas. La alerta sobre el mal estado de las cubiertas de la iglesia de San Antonio que se dio a conocer esta semana y que avisaban de un cierre indefinido del templo si no se actúa con cierta rapidez sacó a la luz el gran problema de la conservación de este tipo de edificios de alto valor patrimonial. Problema que ayer quedó ratificado cuando se conoció que el Ministerio de Defensa va a clausurar todas las dependencias de la parroquia del Santo Ángel, salvo la iglesia en sí, debido al mal estado de conservación y al riesgo de derrumbes.

La noticia se conoció en el Cabildo de Toma de Horas que las hermandades celebraron en la Catedral. Allí lo anunció el hermano mayor de Expiración, cofradía que puede verse seriamente afectada por esta situación (como se informa en la página 20 de este periódico).

Hace unos días, un arquitecto del Ministerio de Defensa visitó el templo y las dependencias. Y a raíz de su informe, el Ministerio anunciaba a finales de esta semana que el próximo 11 de abril quedarán clausuradas todas las dependencias anexas a la iglesia, sin posibilidad de que puedan ser usadas ni de que haya tránsito alguno de personas por allí.

Esto deja a la Castrense con serios problemas de funcionamiento, al no poder contar con ninguno de sus salones, aulas ni otras dependencias, donde habitualmente se desarrollan las catequesis, se reunen los grupos parroquiales (las tres hermandades allí existentes, entre otros) o donde Cáritas realiza su labor de ayuda a las personas con más necesidades de la feligresía. Hasta que se realicen las obras necesarias en esas dependencias -para lo cual no hay plazo previsto, ante la falta de presupuesto por parte de Defensa para acometer la intervención- se mantendrán clausuradas.

El problema de la Castrense no es nuevo. En los últimos años este templo viene demandando unas obras de rehabilitación que su propietario, el Ministerio de Defensa, no ha ido atendiendo (salvo pequeñas intervenciones que se han acometido) hasta que la situación ha llegado, de momento, a este punto de desalojar y cerrar todas las dependencias parroquiales. Frente a esto, los feligreses en unión con el párroco sí han venido desarrollando diferentes campañas para recaudar fondos con los que se acometer las actuaciones que se han podido llevar a cabo.

Lo mismo ha ocurrido en la iglesia de San Antonio. Los problemas en la estructura de la iglesia eran conocidos desde hace años, pero ante la imposibilidad de acometer la necesaria rehabilitación, el problema ha ido agravándose hasta que la situación deja ya muy poco margen de maniobra y empieza a plantearse que como no se hagan obras este año, la iglesia cerrará sus puertas en 2015 de forma indefinida.

Se da entonces la circunstancia de que se necesitan hacer obras bastante costosas sin que haya medios posibles para eso. Y actualmente, el listado de intervenciones pendientes en iglesias de la ciudad es bastante largo. Aunque, eso sí, en el Obispado oficialmente dicen no saber nada y derivan toda la cuestión de conservación de iglesias a los párrocos y rectores.

El recorrido de actuaciones pendientes bien puede empezar en la iglesia de Santa Cruz, que desde 2008 espera que finalice la correcta rehabilitación del Torreón del Sagrario y de la cripta, que ni siquiera ha sido entregado a la parroquia por parte de la Junta de Andalucía, a la espera de que se resuelva los problemas surgidos con la empresa que hizo los trabajos y que entró en concurso de acreedores.

En La Merced viven hace tiempo con una situación similar a la que van a tener en pocos días los feligreses de la Castrense. Todas las dependencias parroquiales están clausuradas y apuntaladas por riesgo de derrumbe, sin que hasta el momento se haya actuado para solucionar el problema.

San Juan de Dios tiene graves problemas en la torre, en la que han tenido que actuar varias veces los bomberos y sobre la que ya existe algún requerimiento municipal de arreglo, y en el tambor central, que presenta un avanzado estado de deterioro. Además, en este templo propiedad de la hermandad de la Santa Caridad -que tiene firmado un convenio precisamente para acometer intervenciones con el Ayuntamiento- vienen produciéndose filtraciones, lo que se considera uno de los problemas más graves que pueden afectar a este tipo de edificaciones.

Filtraciones se producen también en la iglesia del Carmen en la cúpula central. En este caso, recientemente ha finalizado la rehabilitación de las fachadas por parte del Ayuntamiento, que en principio debe seguir en un futuro con nuevas actuaciones para rehabilitar el templo y el convento carmelitano.

En el año 2007 alertaba el Obispado del mal estado que presentaba la iglesia de Santiago. “En Santiago hay que actuar ya”, decía el entonces responsable de Patrimonio en la diócesis, José Carlos García Solano unos días después de que el templo pasara a manos del Obispado tras la marcha de los jesuitas.

Esa alerta coincidía, curiosamente, con la de la iglesia de La Pastora, donde también se hacía necesaria una actuación que llegó años después pero que a día de hoy sigue teniendo pendiente la segunda fase de la rehabilitación de este pequeño templo enclavado en la calle Sagasta.

San Pablo es otro de los templos de la ciudad que lleva años esperando una intervención. En 2010 llegó el Obispado a enviar un arquitecto para que analizara la situación y realizara un informe ante el hundimiento de parte del suelo de la cubierta.

También son patentes las necesidades de actuar en la iglesia de San Francisco, donde se aprecian tanto grietas en el techo del templo como hundimientos en el suelo en algunos puntos y donde también se han producido algunas filtraciones en época de lluvias.

Y en el suelo tiene también pendiente una actuación la iglesia de San Agustín, donde se aprecian igualmente hundimientos y otros desperfectos que están a la espera de conseguir los fondos necesarios para acometer los trabajos.

En líneas generales (y a falta de que pudieran existir otras necesidades no conocidas hasta ahora) este podría ser un esbozo de la relación de intervenciones que está pendiente en las iglesias de Cádiz. Y a ellas habría que unir la de dos edificios religiosos: el Seminario diocesano, cuyo rector indicaba hace una semana que necesita una rehabilitación integral de la estructura; y el antiguo Hospital de Mujeres, donde se han acometido pequeñas actuaciones pero se hace necesaria una intervención integral que quedó pendiente de cara a la celebración del Bicentenario de la Constitución en 2012.

El ayuntamiento de Cádiz, dispuesto a colaborar en la rehabilitación de San Antonio

Pilar Vera / P-M Durio / Diario de Cádiz

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Imagen de la bóveda de la iglesia de San Antonio, sobre la que hay que actuar para resolver el problema de las cubiertas. / jesús Marín

Imagen de la bóveda de la iglesia de San Antonio, sobre la que hay que actuar para resolver el problema de las cubiertas. / jesús Marín

  • La alcaldesa aclara que hasta ahora no ha recibido propuesta ni petición de ayuda La pudrición de la cubierta de madera es la patología más importante sobre la que hay que actuar

La voz de alarma lanzada por la parroquia de San Antonio debido a los problemas de conservación que presentan algunos de los elementos de la estructura ha encontrado la respuesta de las administraciones. El Ayuntamiento ha mostrado su disposición a colaborar en la rehabilitación de este histórico templo, aunque la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, quiso aclarar que hasta el momento no se ha recibido comunicación oficial alguna referente al estado en el que se encuentra la iglesia de San Antonio.

No obstante, la propia alcaldesa manifestó ayer en rueda de prensa la disposición del Consistorio en colaborar en el proyecto de intervención en el templo, siempre y cuando se les “hagan llegar propuestas y proyectos de mantenimiento”.

En referencia a esta colaboración en la conservación del patrimonio, Martínez recordó que el Ayuntamiento “lleva años colaborando con las órdenes religiosas” en procesos de rehabilitación como los de las iglesias de La Palma, San Francisco, Santa Catalina, Beato Diego, La Merced o San Lorenzo. “Y sobre la mesa aún tenemos la Divina Pastora, la iglesia del Carmen o Santo Domingo”, apuntó la alcaldesa, que espera “que la Junta de Andalucía tenga también algo que decir al respecto, ya que su obligación al fin y al cabo es la de proteger el patrimonio y contribuir a que sea accesible, no como ha ocurrido con el Teatro Romano, que lleva un retraso de cinco años”. “La crisis -declaró Martínez- es igual para todos; y parece que los ayuntamientos están obligados a tener dinero”.

A la espera de la colaboración que pueda llegar de parte de las administraciones, la parroquia de San Antonio sigue buscando la financiación necesaria para acometer una rehabilitación que en su primera fase necesita de una inversión de 150.000 euros. El arquitecto que ha realizado el proyecto, el gaditano Juan José Jiménez Mata -que ayer impartió junto a su hijo Alberto Jiménez una conferencia en la propia iglesia para explicar in situ los problemas que padece y la propuesta de rehabilitación, dentro de las acciones proyectadas para captar colaboradores económicos para este proyecto-, ha explicado que el problema de la estructura se localiza en las cubiertas, que son de madera a dos aguas y que presentan un avanzado estado de pudrición en algunas zonas.

Ese problema no es tan apreciable desde el interior del templo porque la bóveda de la nave central es falsa; pero aún así, recuerda Jiménez Mata la grieta que ha provocado a lo largo de toda esa nave, e indica que el problema es también apreciable en el muro de la iglesia que da a la calle Torre, “y que se ve bastante bombeado”.

Todo eso se debe a que la pudrición de la madera de la cubierta, especialmente en las cabezas, está haciendo que se suelten los tirantes y la cubierta vaya abriéndose en horizontal.

Para actuar contra esta patología, Jiménez Mata plantea una intervención consistente por un lado en atirantar de nuevo la cubierta mediante unos cables de acero inoxidables (unos sistemas bastante actuales para la resolución de este tipo de problemas en la arquitectura) así como tratar la madera con resina y otros productos en algunas zonas, además de aplicar refuerzos metálicos en otras, para evitar que prosiga ese deterioro. Además, habría que enfoscar y resanar algunas zonas de las azoteas, por donde actualmente se producen filtraciones del agua de lluvia. Y, por último, se acometería la reparación y pintado de todo el interior del templo.

Para ello, estima Jiménez Mata que el período de cierre de la iglesia “quizá puede reducirse porque a lo mejor se puede trabajar en el camaranchón con la iglesia abierta”, por lo que se reducirían esos seis meses que plantea actualmente la parroquia. Aunque este aspecto se concretará cuando se vaya a intervenir.

Precisamente, con respecto a esto último, la urgencia de actuar y la posibilidad de cierre indefinido de San Antonio, el arquitecto gaditano reconoce que se trata de “asuntos muy delicados”. Hoy por hoy, asegura que el estado de la bóveda central no presenta riesgo alguno para el público. No obstante, puntualiza Jiménez Mata que en situaciones así “no se puede descifrar con claridad el peligro en el plazo de determinados meses o de años”. “Estamos en un terreno muy movedizo. Lo razonable es actuar con rapidez. Si no, habrá que cerrar la iglesia”, concluye el arquitecto gaditano.

San Antonio necesita una fuerte inversión para acometer obras

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz

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  • La actuación más urgente es la de la nave principal, valorada en 150.000 euros Si no se consiguen los fondos, habría que cerrar

Ha llegado la hora de actuar en la iglesia de San Antonio. El estado de conservación del templo ha ido empeorando con el paso de los tiempos y ante la ausencia de ayudas de administraciones o instituciones debido a la situación actual, la parroquia se ha decidido a acometer las necesarias obras de rehabilitación por su cuenta.

Dos son las patologías principales que se han detectado en la iglesia. La primera y más preocupante está en la nave principal, que se está abriendo por la mitad. Y en segundo lugar, la portada de piedra del siglo XVIII se está deshaciendo.

El ritmo progresivo de deterioro en ambas zonas ha llevado a la parroquia a actuar con una relativa urgencia. Y es que aunque a día de hoy el templo no corre peligro alguno, el párroco (Óscar González Esparragosa) sí reconoce que si en los próximos meses no se consigue que comiencen las obras, habría que plantear el cierre de manera indefinida de la iglesia.

Para acometer los trabajos de rehabilitación, la parroquia ha puesto en marcha una campaña de captación de colaboradores, que tendrían que comprometerse a abonar una determinada cantidad económica. González Esparragosa seguirá, por tanto, la misma fórmula que de manera exitosa puso en marcha en su día cuando era párroco de San José. “Lo que pasa es que la feligresía de San Antonio es diez veces más pequeña que la de San José”, precisa el párroco.

El presupuesto inicialmente previsto para las dos principales actuaciones superarían los 200.000 euros. No obstante, la principal urgencia se limitaría en una primera fase a reparar la grieta de la nave principal, lo cual supondrá una inversión de más de 150.000 euros.

Esta cantidad es la que se solicitaría a una entidad bancaria, abonando durante un período de ocho años el correspondiente préstamo. Para ello, el párroco ha estimado que se necesitan un mínimo de mil euros mensuales de ingresos (provinientes todos de las aportaciones voluntarias que realicen los files) para poder afrontar ese préstamo. “Haría falta, por ejemplo, que cien personas abonaran 10 euros mensuales durante ocho años para poder hacer frente a la obra”, expone el párroco.

Posteriormente habría que acometer la intervención en la portada, “una de las más destacadas en piedra yo diría que en Andalucía”, donde se procedería a una limpieza general y a la aplicación de unas fórmulas dirigidas a frenar el deterioro que está experimentando actualmente. Estas obras se han valorado inicialmente en unos 60.000 euros.

Si esta búsqueda de fondos entre los propios feligreses de la parroquia y de ciudadanos que quieran colaborar en la conservación de este bien patrimonial de la ciudad resulta conforme a lo previsto, la iglesia tendría que cerrar sus puertas entre cuatro y seis meses para realizar las obras en la nave principal. “Lo ideal es que pudiéramos hacer las obras en la época de verano”, señala González Esparragosa, que insiste en que por ahora no hay riesgo alguno en el interior del templo, “que se está controlando permanentemente”. No obstante, y aunque no se quiere crear una alarma innecesaria, se prevé que si las obras no pudieran iniciarse este año habría que plantear el cierre indefinido de San Antonio.

La transformación del Seminario de Cádiz y Ceuta

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz

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Foto: Diario de Cádiz

Foto: Diario de Cádiz

  • La institución diocesana atraviesa unos momentos de cambios, tras la llegada del nuevo obispo, nuevo rector, cambio de universidad y nuevo Papa

Un nuevo Papa. El obispo Rafael Zornoza que apenas ha cumplido poco más de dos años en Cádiz. Un nuevo rector a principios de curso después de nueve años con José Manuel Daza. Una nueva universidad a la que están adscritos… El Seminario Diocesano de San Bartolomé está experimentando un momento de importantes cambios en su entorno. Una etapa de inflexión de la que no es ajena esta institución, que celebra este fin de semana su anual campaña de concienciación y colectas con motivo del Día del Seminario.

El punto de partida de la labor de formación de los futuros sacerdotes es precisamente esto último. Los seminaristas. En el presente curso son trece los alumnos que residen en este edificio. “Es un número menor a lo habitual. La media hace unos años estaba en torno a veinte. Pero el año pasado entraron dos seminaristas nuevos y este año tres, y la perspectiva es de ir creciendo”, explica el rector del Seminario. ¿Hay entonces crisis de vocaciones? “Yo no hablaría de crisis vocacional. Hablaría de reajuste. En la diócesis estamos en un proceso de renovación del que el seminario no es ajeno”, responde.

Lo que sí parece claro en el análisis sobre el número de seminaristas que cada año se forma en la calle Compañía es que “no son muchos para las necesidades pastorales de la diócesis”. “Pero históricamente siempre ha habido pocos sacerdotes aquí, siempre han venido de fuera a ayudar”, apunta Jiménez Merlo, que recuerda también que actualmente “todas las parroquias están atendidas”, aunque reconoce que en ocasiones lo ideal es que hubiera dos sacerdotes en lugar de uno, “y más jóvenes”.

La crisis económica es otro factor que de alguna manera se hace presente en la vida de San Bartolomé. “En primer lugar, nos afecta a nuestras propias familias. Hay seminaristas que tienen a los dos padres en situación de desempleo, y a otros les pasa con sus hermanos o familiares. Eso nos afecta a todos”, afirma el rector, que además explica que la principal fuente de ingresos precisamente son las colectas de este fin de semana, con la campaña del Día del Seminario, “y eso ha bajado mucho”. Pero al mal tiempo buena cara. “Llevamos una economía austera y evitamos gastos innecesarios porque no podemos hacerlo. Y sin olvidarnos de los más necesitados, que son los que verdaderamente lo están pasando mal”, indica.

Frente a la negatividad de la crisis, se puede situar la ola de positivismo que en la Iglesia ha producido la llegada del Papa Francisco, que precisamente hace unos días cumplía un año de Pontificado. “Realmente la vida del seminario sigue siendo la misma que antes, pero sí es verdad que cuando vamos a una parroquia o estamos con nuestra familia vemos cómo el Papa Francisco está siendo un revulsivo. Y eso nos llega a nosotros y nos sirve para vivir más intensamente nuestra fe. Se nota ese espíritu de alegría, como una renovación en el Seminario”, valora al respecto Ricardo Jiménez Merlo.

El propio rector está viviendo su primer curso al frente de la institución diocesana, a la que ya accedió el pasado año como formador. “Pasar de la vida parroquial a la vida del seminario, que es mucho más silenciosa, mucho más interior, fue un choque. Pero ahora estoy con mucha ilusión afrontando este nuevo reto tanto para mí como para el seminario”, valora Jiménez, que destaca la buena labor de su antecesor, Daza, “que ha dejado un seminario muy bien organizado”.

Para el período en el que esté al frente del seminario, se plantea Jiménez Merlo dos objetivos fundamentales. El primero es potenciar la pastoral vocacional. “Trece seminaristas es poco para la realidad de nuestra diócesis. Hay que crear una cultura vocacional, que el joven se plantee la vida sacerdotal como una opción cualquiera”, explica. Y el segundo objetivo que se marca es “ayudar a que se formen sacerdotes para la Nueva Evangelización que la sociedad necesita”.

Para esto último, se apoya el seminario en la Universidad San Dámaso, lo que supone otra novedad tras separarse de la Facultad de Teología de Granada por deseo del obispo Rafael Zornoza. “San Dámaso es uno de los centros de Teología más potentes de España, tiene una gran oferta de licenciaturas, de cursos, de jornadas. Creemos que la afiliación nos enriquecerá”, comenta Ricardo Jiménez Merlo, que enumera una última premisa que se marcan en el edificio de Compañía coincidiendo con este Día del Seminario: “Que el Seminario se vea como una realidad cercana, que no sea un seminario aislado de la ciudad, sino que sea parte de ella”

El edificio necesita una reforma estructural que se realizará por fases

  • Se han barajado diversas opciones para el inmueble, como compatibilizar una actividad de hospedería con la formación sacerdotal

La rehabilitación del Seminario Diocesano fue una de las deudas que dejó pendiente la celebración del Bicentenario, uno de los proyectos que no salieron finalmente adelante de cara al año 2012. Y una vez asumida esa realidad, la institución diocesana se propone llevar a cabo la intervención con sus propios medios. El rector del Seminario, Ricardo Jiménez Merlo, afirma que se está trabajando desde hace algún tiempo en el proyecto de reforma estructural del edificio de la calle Compañía.

Desde los años 80, cuando José Vizo estaba al cargo de la institución, no se ha acometido ninguna reforma en el inmueble, por lo que se entiende que es momento de actuar. Hay que revisar vigas, muros o las habitaciones de los propios seminaristas, que cada vez reúnen menos condiciones para la estancia de las mismas.

Señala el rector del Seminario que en los últimos años ya se ha actuado sobre las fachadas exteriores e interiores del edificio (que ha supuesto un notable cambio estético del patio principal), además de en alguna sala o aula en concreto.

A partir de ahí, la biblioteca histórica y la capilla principal del Seminario serían los dos espacios en los que se iniciaría esa reforma estructural del edificio, adelantando el rector que ésta se va a realizar por fases. “Lo ideal sería hacerlo todo a la vez, trasladando el Seminario durante ese período a otro sitio; pero económicamente eso es inviable, por lo que lo haremos poco a poco, arreglando lo que podamos”, explica.

Para poder llevar a cabo esta reforma estructural que se anuncia como necesaria, en alguna ocasión se han planteado compatibilizar de alguna forma la labor de formación de los futuros sacerdotes con otros posibles usos, principalmente orientados a la hospedería de visitantes (proyecto sobre el que el propio Obispado también trabajó en su momento). Pero esta posibilidad se ha venido descartando hasta ahora porque se entiende que finalmente la vida de la hospedería terminaría influyendo directamente en la vida de los seminaristas, afectando a su labor de estudio, oración y formación.

Frente a esto, reconoce Ricardo Jiménez que también se ha planteado en alguna ocasión la posibilidad de que el Seminario se convierta en una hospedería durante el verano, aprovechando las vacaciones de los estudiantes. Pero en este caso, el proyecto ha chocado con el estado que presentan las propias habitaciones. “Sería necesario que realizáramos una inversión inicial para procurar unas mínimas condiciones a los visitantes que se hospedaran aquí. Y también necesitaríamos contar con personal suficiente y cualificado para atender esta actividad”, explica el rector, que lamenta que debido a estas razones principales también se ha descartado esta posibilidad por ahora. Aunque la necesidad de hacer obras de rehabilitación en el edificio serán mayores conforme avance el tiempo.

Paloma Gómez Borrero en Cádiz: “el papa Francisco está llenando San Pedro de corazones y esperanzas”

Rocío Vázquez / La Voz de Cádiz

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  • La vaticanista Paloma Gómez Borrero repasa los últimos tres papados en una nueva cita del ciclo ‘Cádiz punto de encuentro’ 
La periodista Paloma Gómez Borrero junto al director de LA VOZ, Ignacio Moreno Bustamante. | F. JIMÉNEZ

La periodista Paloma Gómez Borrero junto al director de LA VOZ, Ignacio Moreno Bustamante. | F. JIMÉNEZ

Del ‘Huracán Wojtila’ a la ‘Franciscomanía’ o lo que es lo mismo ‘De Juan Pablo a Francisco’. El líder religioso más importante del planeta y detrás, junto a él, una mujer. Veterana periodista española que durante 37 años como corresponsal en Roma ha informado sobre cuatro cónclaves y acompañado a otros tantos Papas durante su pontificado.Paloma Gómez Borrero siguió a Juan Pablo II, el Papa de la paz, en 102 de los 104 viajes que realizó por el mundo, y a Benedicto XVI en los 24 que emprendió antes de una renuncia que derivó en la elección de Jorge Mario Bergoglio como su sucesor. Su crónica vaticanista de ayer en el Parador Atlántico fue, sobre todo, un repaso por la historia. El relato de los momentos más decisivos, intrigantes y emocionantes de los últimos tres conductores de la barca de San Pedro. Gómez Borrero volvió a garantizar el éxito en una nueva cita de ‘Cádiz, punto de encuentro’, el ciclo de ponencias organizado por LA VOZ y ABC, con el patrocinio de la Universidad de Cádiz, Fundación Cajasol, Ayuntamiento de Cádiz, Diputación Provincial de Cádiz, Cepsa, Hidralia. E-ON y Esic.

Un lleno absoluto para llevar al auditorio a la misma Plaza de San Pedro. El epicentro de la Cristiandad, escenario de la elección de los Pontífices, que rebosaba de españoles un día antes de que la fumata blanca anunciara a Juan Pablo II. Era 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús, y los fieles confiaban en que la santa trajera al nuevo Papa. «Pero no fue ese día, sino uno después, día de Santa Eduvigis, reina polaca, cuando salió el humo blanco», relató la periodista. Designio divino. A partir de entonces, el telón de fondo de las audiencias papales o de sus oficios, no fue sólo la cúpula de San Pedro, sino «las aldeas latinoamericanas o los grandes rascacielos». Cambiaron los lugares, también las formas y los mensajes. «Juan Pablo II no sólo iba a saludar a los enfermos, sino también a los que no tienen derechos. Él será la voz de quien no la tiene y les dirá a los jóvenes que ellos son los heraldos del tercer milenio, mensajeros del amor».

Los jóvenes, los heraldos del s. XXI

La confianza de Wojtila en los chicos, le llevó a crear las Jornadas de la Juventud. Paloma Gómez Borrero desgranó las anécdotas de varias de ellas. Del largo pontificado de Juan pablo II, bromeó con su cita en Compostela y los problemillas del Papa con el español. España y la JMJ de Madrid fue una de las visitas que más impresionó a Benedicto XVI. «Tanto le impactó esa catequesis de piedra que es la Sagrada Familia, que aquel año para Christmas usó una imagen de la Natividad de Gaudí», contó Gómez Borrero.

Líder espiritual y jefe político, la figura del Papa polaco ha sido determinante en los sucesos históricos claves del último tercio del siglo XX. Porque si hay un viaje vital en la trayectoria de Juan Pablo II, fue el primero que realizó a su tierra, Polonia, en 1979, origen del proceso de cambio para Europa del Este que desencadenaría diez años después en la caída del Muro Berlín y el nacimiento de la llamada ‘utopía Wojtila’. «Somos dos eslavos llamados a construir un mundo de paz», le dijo al propio Gorbachov. Frases para la posteridad, espetadas a un dirigente mundial o susurradas a un inocente víctima del exterminio nazi. Durante su charla, Paloma Gómez Borrero conmovió al público con la historia de una niña judía que, tras salvarse de la tortura de Auswichtz, y abatida por haber visto morir a toda su familia, decide abandonarse a su suerte. En Cracovia, un joven la encuentra y le dice que ella tiene que vivir por ellos, por los suyos, y la anima a seguir adelante. Décadas después esa niña judía, ya una señora, vuelve a encontrarse con su salvador en Tierra Santa. Vuelve a abrazar a Carol Wojtila.

La losa del ‘Vatileaks’

La periodista madrileña, que ayer reunió en el Parador Atlántico a centenares de personas, además de autoridades y representantes de las instituciones patrocinadoras del encuentro, también recordó el Cónclave que resultó en la elección de Ratzinger. Una pugna con Mario Bergoglio, de la que el cardenal argentino se retira. Al alemán le estaba encomendada la tarea de reformar la curia, pero se vio sobrepasado por el «terrible» ‘Vatileaks’. «Benedicto XVI sintió que no tenía fuerzas. Lo que más le dolió es saber que gente muy suya le estaba traicionando, entonces pensó en renunciar». Otra decisión histórica, por única, y un ejemplo del «valor, la coherencia y la humildad» del ahora Papa Emérito.

Es la hora del jesuita argentino, quien, según la periodista, conquistó a todos los electores desde el precónclave que se celebraba justo ahora en estos días hace un año. Su condena al capitalismo salvaje, sus mensajes de perdón y conversión, la famosa «vergüenza» que clamó ante el mundo por la tragedia de los inmigrantes en Lampedusa y su ternura, «no sólo está llenando la Plaza de San Pedro de personas, sino de esperanzas y corazones». «Gasta mucho en teléfono y poco en luz, vive en Santa Marta, hotel residencia de los monseñores del Vaticano. Son muestras de su cercanía, como las que da en sus misas, con homilías muy cortas, pero muy incisivas y determinantes. Francisco nos ha traído la revolución de la misericordia y la ternura», explicó Paloma Gómez Borrero.

‘Cádiz punto de encuentro’ trae a Cádiz a las primeras figuras del panorama político, económico, turístico, periodístico y sociocultural del país que ponen sobre la mesa los temas de actualidad para propiciar un foro de debate al que están invitados todos los gaditanos. Primero José María Carrascal, luego Ignacio Camacho y ayer Paloma Gómez Borrero llenaron la sala Camposoto del Parador Atlántico. La próxima cita será muy pronto, en abril, y con el chef Ángel León como principal protagonista.

Comienzan las reparaciones en la cubierta de la Catedral de Cádiz

La Voz de Cádiz

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  • La empresa Canteros Artesanos Almenara centra los trabajos en la reparación de goteras, la retirada de hierbas y la sustitución de baldosas

La intervención de mantenimiento en las cubiertas de la Catedral de Cádiz ya se ha iniciado después de que el Ayuntamiento retirara la instalación de iluminación exterior de las cubiertas, que tiene una extensión superior a 3.000 metros cuadrados. La empresa Canteros Artesanos Almenara está llevando a cabo los trabajos, que cuentan con un presupuesto de 78.000 euros, un importe al que hay que sumar IVA. Así lo confirma a Europa Press el ecónomo del Cabildo Catedral, Balbino Reguera.

Reguera indica que el plazo de ejecución de las labores de mantenimiento «no puede concretarse porque el desarrollo de las mismas depende de las inclemencias meteorológicas» y precisa que Canteros Artesanos Almenara es una empresa especializada en rehabilitación de patrimonio histórico artístico, restauración de edificios de valor arquitectónico, tratamiento y revestimiento de fachadas y elaboración de sillería de piedra «que tiene experiencia anterior de trabajos realizados en la Catedral de Cádiz».

El ecónomo del Cabildo Catedral incide en que las obras «son necesarias porque hace mucho tiempo, más de catorce años, que no se actúa en las cubiertas». Igualmente, destaca que la Catedral «ha tenido goteras por varios sitios» y que «las imágenes que hay alrededor de la cúpula se han caído y hay que subsanar los desperfectos que ha provocado su caída».

La intervención consistirá en limpiar las cubiertas, eliminar la vegetación que ha crecido y aplicar herbicidas para que esta vegetación no vuelva a aparecer. Además, se sujetarán y fijarán losas sueltas, sustituyéndose las que estén rotas.

 

Salvador Rivera: “el sacerdote tiene un papel fundamental en las cofradías”

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz
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  • Hace unos meses inició esta responsabilidad, desde la que aboga por una mejor formación para los cofrades y un auténtico sentido de hermandad
Salvador Rivera, director espiritual del Consejo de HHCC de Cádz

Salvador Rivera, director espiritual del Consejo de HHCC de Cádiz

Ya tuvo una anterior etapa al frente de la dirección espiritual del Consejo, a la que regresó hace unos meses. Desde esa posición observa los conflictos y polémicas que rodean actualmente al mundo de las hermandades, defendiendo el papel de los sacerdotes dentro de estas asociaciones de fieles.

En su despacho de la parroquia de San José, el también párroco de este templo, Salvador Rivera, hace un alto en el trabajo cuaresmal para hablar de cofradías.

-Director espiritual del Consejo. ¿Qué tal lleva esa responsabilidad? 

-Bien. Ya tengo la experiencia anterior en Cádiz y también de San Fernando, donde he estado por lo menos catorce años como director espiritual del Consejo de allí. No me resulta nuevo, por tanto. Ya es algo familiar para mí.

-¿Cuál es su labor, en concreto? 

-La labor del director espiritual es, como su nombre indica, encauzar todo lo relacionado con la vida espiritual de las hermandades. Aunque todas tienen su director espiritual, sí es necesario para todas las cosas que sean comunes, como el vía crucis de la pasada semana o la celebración penitencial de este lunes. Luego, si hay algún problema de algún tipo que se pueda encauzar, también.

-Fue directamente propuesto por el obispo, ¿qué le dice eso? 

-Bueno, al obispo esta vez se le presentó una terna, como bien sabe todo el mundo. Algo que ha sido así ahora, antes no se actuaba de esta forma. Y de los tres que se le presentó me ha nombrado a mí. Y yo acepté lo que el obispo me propuso.

-De lo que ha podido ver y tratar hasta ahora, ¿cómo diría que está en estos momentos el mundo de las hermandades? 

-En general no está mal. Quizá habría que profundizar más en la formación, porque la caridad sí creo que está bien enfocada, se está haciendo una labor muy importante en este área. Yo creo que si se profundiza en la formación, muchas de las cosas que surgen se solucionarían de otra manera.

-¿Y qué le dicen al director espiritual del Consejo esas polémicas de ahora que están acabando con juntas de gobierno en el juzgado, con denuncias entre cofrades y con candidatos que recurren a notarios y otros episodios polémicos? 

-Yo creo que como cristianos que somos, tenemos otras instancias para solucionar nuestras diferencias. El propio San Pablo dice que lo que surja entre cristianos lo solucionemos nosotros mismos. Sí tengo que decir que estas diferencias surgen como grupos humanos que somos, pero quizá habría que buscar fórmulas para solucionarlo entre nosotros, sin que salga al exterior. Con lo que está ocurriendo ahora no damos el testimonio que tendríamos que dar. Además, creo que nosotros tenemos medios suficientes para arreglar estos conflictos.

-¿Deben los directores espirituales hacer más con todo esto? 

-La labor del director espiritual es fundamental. Como asociación pública de fieles que somos, no podemos perder de vista la labor mediadora y conciliadora del director espiritual, que no puede dejar tampoco en un segundo plano su labor, a la vez que los miembros de una junta tienen que saber escuchar la voz del director espiritual, aunque a veces diga lo que no queremos oír. Entre todos, debemos procurar que brille el Evangelio. Si no, podemos caer en que esto no se parezca en nada a una hermandad. Y el director espiritual tiene ahí una gran misión.

-¿Cómo ve entonces el papel del sacerdote dentro de las cofradías? 

-Como asociaciones de fieles, el sacerdote tiene un papel y una misión fundamental, que es iluminar con la palabra de Dios la vida de la hermandad. Ante la celebración de unos cultos, de un programa de formación o de otras muchas cosas, el sacerdote tiene una misión importantísima.

-Ha estado usted en San Fernando y ahora en Cádiz. ¿Ve muchas diferencias entre las cofradías de ambas localidades? 

-San Fernando tiene una gran vida cofrade y el número de cofradías es muy alto. Pero realmente no hay diferencias, en cuanto a la vida de hermandad y de fe. No veo grandes diferencias, pero el mundo de las hermandades sí tiene un gran peso en la ciudad de San Fernando.

-¿Qué espera de las cofradías de Cádiz en esta su primera Cuaresma como director espiritual del Consejo? 

-Espero que realmente mostremos ese espíritu al que nos invita el Papa, que nos habla de ese Jesús que se hizo pobre para enriquecernos, junto a la importancia de unos cultos bien preparados y bien celebrados para que la palabra nos convierta. Si conseguimos eso en estos cuarenta días, creo que la cosa cambiaría. Que los valores de la Cuaresma se den de verdad en nuestra vida de hermandad.

-¿Y cuáles son sus objetivos o deseos para el período en que dirija espiritualmente el Consejo? 

-¿Objetivos? Para mí sería muy importante que la formación fuera más intensa a nivel de Consejo, al margen de lo que haga cada hermandad. En este sentido me gustaría que se consiguiera crear una escuela de formación o algo similar, que por cierto ya hubo en otra época y funcionó muy bien. E intentar que cada día se viva más con espíritu de hermandad, evitando todo tipo de protagonismos y procurando que solo brille el amor a los titulares.